martes, 14 de febrero de 2017

Esta es mi voz

Es esta mi voz y no la que oyes,
hay tanta omisión
que es imposible que me oigas.

Un árbol sin miel de mieles
tiene vacíos sus nidos,
pasan paseando abriles
bajo la sombra de los míos.

Acaso quisieras más que pudieras
escuchar lo que te digo;
la tierra traga raíces
que taponan tus oídos.

Esta es mi voz y no la que has oído,
aquél que entiende
sujeta un árbol como el mío.

Dibujo de María Tiurina, Rusia ( residiendo en Londres)

Bruja


A veces no creo lo que pienso y la mayoría de ellas pienso que lo que creo es verdad.
Mi corazón es una piedra dura. Perdí mi alma con la primera maldición. 
No elegí ser la más bruja de las brujas, sólo una de tantas. 
La primera maldición fue la del padre; se cumplió.
La segunda fue la del hijo; también fue concedida. 
La tercera no llegó, la dejé al arbitrio de lo supremo, pero por ser una de tantas y no la más bruja se ejecutó. 
No elegí bien. 
Mi corazón no es tan duro como yo creía.

martes, 7 de febrero de 2017

Primigenia sonora

Ritmos cardíacos,
campanas,
compases herméticos,
golpes sonoros de inundaciones;
pasos de baile intentados
en los circos que fueron un día
mareas de veinte años...
...la esencia del yo concreto,
el singular,
sin otros,
sin los ajenos,
sin paridad.
Ignoré los caminos que existían
de la misma manera que no acerté a comprender
qué había fermentado en mi,
transformando con ferocidad
lo que era un limbo distraído
en un lugar donde saber estar,
y, sin embargo,
cuando me di cuenta del alcance
aquel tiempo que dormía
era semejante
e incluso igual;
dando tumbos de aquí para allá,
líneas de un pentagrama,
asistolias hermanas,
donde el último compás
es un pulso de campana.

Creación, mensaje, equilibrio,
herencia del infrasonido,
espíritu descendido,
esquilones vibrando
al otro lado del río.

Ilustración de Marija Tiurina, originaria de Rusia y residente en Londres (UK).

lunes, 19 de septiembre de 2016

Creciendo en silencio

He imaginado un mundo
donde el silencio es un río
que desborda su caudal
para mantenerse mudo,
una imagen residual
que me protege del frío,
un recorrido profundo
del paisajismo mental.
Aferrada a esta impresión
como a un mar de soledad
donde sumergir mi voz,
pura y simple pretensión
entre el oleaje veloz,
la extensa realidad
llega flotando al corazón
emitiendo un crujido feroz.

He imaginado un mundo
donde el silencio eras tú...
...en el agua, un reflejo desnudo
hace crecer al bambú.



Acrílico sobre papel de Takahiro Hara, Japón.

sábado, 10 de septiembre de 2016

El infinito profundo

Bajé con una luz
al infinito de las cosas
y no hallé nada
que no estuviera ya escrito.
Volví a bajar 
con otra luz
y la oscuridad fue más profunda
que el infinito de aquellas cosas.
Allá.,
donde la velocidad
carece de movimiento,
cada vez que bajas
el infinito te absorbe
y las cosas
dejan de ser profundas.

EROS & PSIQUE de Santiago Caruso http://santiagocaruso.com.ar/gallery/blood-ink/


jueves, 30 de junio de 2016

Sin inspiración

Cielos mudos se agolpan
importunando con sus cautelas;
los vientos se nombran sordos
en esta vela cangrejera.

Color ausente abriendo retamas,
amargas de sangre,
lanzando elevadas intenciones
que marchitan desnudas aspiraciones.

Oscuridades llegando, 
manchando manteles 
que ya no cenan,
han perdido los laureles
entre páginas famélicas
derramando "aquís" y "allás"
gotas de negra disolución,
lo que escribo
y lo que no.

Entre la lírica
mi percepción,
sucumbe la primera
por su abnegación.

A la sombra de este sacrificio
las tinieblas de un corazón
perturbado,
sin inspiración,
recomponiendo vocablos
de inválidas canciones de amor.

Pawel Nolbert, diseñador gráfico, Polonia.

martes, 12 de abril de 2016

Recuerdo invocado

Tú quédate,
no quiero cortar el aire
que agita a una amapola.

Tú quédate conmigo
en la esquina de esta boca
por donde escapan agitadas
estelas de su nombre,
senderos hacia mi casa.

Quédate en estos pétalos asustados
viviendo de la brisa
de un océano enamorado,
del dolor salino de sus olas,
del calor que tengo aquí guardado.

Quédate
recuerdo invocado,
quédate
siempre a mi lado.

Sueño de una noche de verano de Jeremy Enecio, arte digital y acrílicos.
 Nacido en Filipinas y residiendo en EEUU. 

sábado, 2 de abril de 2016

Apreciaciones

Los caminos del hombre
son autovías de ambición y necedad,
carriles de rápida intolerancia
hacia un destino de igualdad.

Nunca debimos dejar de ser nómadas
para convertirnos en lobos de corral.

El sentido común
no es lógico ni prudente
sólo es común y vulgar,
carente de altruismo, de hospitalidad,
incapaz de imaginar
una línea más allá
del límite de su generalidad.

A veces pienso
que ser humano
es un accidente.
La espina de una rosa
derrama más lágrimas
cuando se la contempla indiferente.

Nunca debimos asentarnos
en ríos, valles y costas
para trazar carreteras
que distanciasen rebaños,
sedentarias manadas dirigibles
necesitadas de equipaje,
confundiendo la humildad
con el color de su traje.

Cada día me decepciona más la humanidad 
pero...son tan sólo apreciaciones de un lobo 
en búsqueda de su libertad.


Chiara Bautista, ilustradora trabajando en Tucson, Arizona (USA).

viernes, 25 de marzo de 2016

Amapolas blancas

No hay belleza en esta vida
a no ser por las amapolas blancas
con las que suelo soñar
y lo bello de estas
es un retal de cielo
donde el viento mece tu sonrisa,
donde no se respira,
donde sólo hay cielo
y quizá
una nube que lleva tu nombre,
nicho y lecho
del níveo anhelar.
No habría vida
en esta vida
si este cúmulo
se quisiera disipar.

No habría vida ni belleza
donde sólo hubiese certeza
y el quizá
no se nombrara
ni tuviere voz que callar.

Heritage of the Future de Michael Cheval, Kotelnikovo
 (Rusia, 1966)

sábado, 13 de febrero de 2016

Doliente en vela

La noche es una mirada
que clava su oscuridad
en mi alma fragmentada,
y ella, loca que loca,
resucita los dolores
y les da forma de espada,
penetrando brutalmente
en las carnes, en los huesos,
en mi nada enajenada.

¿Dónde está el consuelo?
¿Dónde marchó el pensamiento?
¿Por qué no termina la luna
de herir este firmamento?

Así deambula mi mente,
borracha de asesinas neuronas
traidoras de mi causa,
convertidas en garras eléctricas
rasgando la mísera tortura

de tantas noches sin esperanza,
tambaleando mi sueño
en la cuna de las desgracias.




  In hoc signo vinces de Zdzisław Beksínski, 
                     Polonia (1929-2005)